Cifosis significa una curvatura de la columna vertebral de convexidad posterior y suele ser sinónimo de HIPERCIFOSIS. Cuando en el diagnóstico vean escrito que presenta una “cifosis dorsal”, lo que los médicos estamos indicando es que la curva dorsal es mayor de lo normal.
Existen dos tipos de cifosis (clasificación): las cifosis posturales o actitudes cifóticas y las cifosis estructuradas.
Es importante distinguir entre estos dos tipos genéricos de curvaturas, porque su gravedad es diferente y por lo tanto, su pronóstico y el tratamiento que van a precisar.
Cuando el diagnóstico que se ha realizado es el de ACTITUD CIFÓTICA, indica que su columna vertebral adopta habitualmente una postura con un incremento de la convexidad en la región dorsal (Fig. 2),
lo que coloquialmente se conoce como “cargado de hombros” o “chepado”, pero que si intenta corregirla, esta curva desaparece con facilidad (Fig. 2).
Este cuadro clínico indica poca gravedad, de momento, y su importancia radicará principalmente por la notable probabilidad de que se incremente la curvatura durante el crecimiento.
La CIFOSIS ESTRUCTURADA o simplemente CIFOSIS, es más grave al no poder reducirse completamente la curvatura en ninguna postura. La inspección (lo que vemos) es clara, ya que se aprecia un incremento de la convexidad de la curvatura dorsal (Fig. 3). En la mayoría de las ocasiones, a los padres les ha llamado la atención que su hijo o hija está “muy cargado de hombros” o que le encuentra “chepado”.
Cuando realizan la maniobra de “autocorrección” (Santonja-92 y 93), se pone en evidencia que la curva solo se corrige parcialmente (Fig.3) lo que indica estructuración.
Estas curvas estructuradas suelen ser más evidentes cuando se sientan y sobre todo al flexionar el tronco (Fig. 4).
Existen muchas etiologías (causas) de cifosis, la principal suele ser por la enfermedad de Scheüerman, seguida de la idiopática (de causa desconocida). |