SEGUIMIENTO. Nuestra actitud
ACTITUD ESCOLIÓTICA. Tras el primer examen clínico y el correspondiente estudio radiográfico, realizo el seguimiento clínico cada 4-6 meses (dependiendo de la edad, tratamiento y posibilidad de que pueda producirse un pico de crecimiento). Suelo realizar una radiografía de control (sólo en proyección A-P) a los 18-36 meses de empezado el tratamiento o cuando inicia el pico puberal, así como cuando ha terminado el crecimiento, para tener un documento imperecedero de la disposición del raquis al final de la adolescencia. En suma, con unas adecuadas exploraciones clínicas y con 3 radiografías completas se puede realizar el seguimiento de este proceso.
ESCOLIOIS LEVE. La actitud inicial es la misma, pero el seguimiento se ha de realizar más cercano en el tiempo. Yo evalúo clínicamente a los dos meses de iniciado el tratamiento, para ver si la fisioterapia la está realizando de forma correcta. Tres a cuatro meses después vuelvo a valorar clínicamente y si no existe progresión o si se aprecia mejoría en el morfotipo, flechas o test de Adams, continúo realizando el seguimiento con las evaluaciones clínicas. Cuando detecto cualquier signo que sugiera empeoramiento, solicito nuevo estudio radiográfico. Si en las sucesivas revisiones clínicas no aparece un agravamiento, solicito una nueva Rx a los 18-24 meses de haber iniciado el tratamiento.
Si se confirmase progresión de la escoliosis en la radiografía, cambio la pauta de tratamiento.
Cuando se acerca el estirón puberal, solicito nuevas radiografías de control, pero si se mantiene con una semiología muy similar, sigo realizando las evaluaciones periódicas sólo con la exploración clínica.
Por ejemplo: si un púber tiene una escoliosis torácica derecha de 33º y en la Rx en inclinación a la derecha la curva se reduce a 11º, nos confirma la estructuración pero indica que es bastante flexible (reducción de un 66%), lo que indica un mejor pronóstico; si por el contrario, sólo redujese a 26º (reducción sólo de un 20%), indicará una importante estructuración. Estos estudios nos ayudan a establecer el pronóstico de la escoliosis.
Si ha de llevar un corsé, se precisan radiografías con el corsé, porque es la única manera de evaluar si el corsé está correctamente realizado (Figura 37). Yo solicito la primera Rx al mes de llevar el corsé y con este estudio le indico al técnico los recortes a realizar, cambios de la altura de los apoyos, grado de empuje, así como el efecto desrotador que deseo en cada curva.
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| Fig. 37.- Radiografía PREVIA al tratamiento con 23º y al colocar el corsé se reduce a 9º (radiografía de la derecha), lo que indica un buen efecto corrector del corsé |
ESCOLIOSIS MODERADAS. En la valoración inicial, se suele precisar además de las clásicas radiografías A-P y Lateral, una o dos radiografías en máxima inclinación hacia la convexidad de la escoliosis (conocidas como “Bending”). Estas radiografías nos permiten determinar el porcentaje de estructuración de la escoliosis, al comparar la reducción del grado de escoliosis estando de pie.
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| Fig. 36.- Radiografía en inclinación lateral hacia la derecha para estudiar la flexibilidad de las curvas escolióticas derechas. |
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Fig. 36b.- Radiografía en inclinación lateral hacia la derecha. La curva torácica derecha pasa de 56º a 36º lo que indica una reducción sólo de 20º (35%).. |
Por ejemplo: si un púber tiene una escoliosis torácica derecha de 33º y en la Rx en inclinación a la derecha la curva se reduce a 11º, nos confirma la estructuración pero indica que es bastante flexible (reducción de un 66%), lo que indica un mejor pronóstico; si por el contrario, sólo redujese a 26º (reducción sólo de un 20%), indicará una importante estructuración. Estos estudios nos ayudan a establecer el pronóstico de la escoliosis.
Si ha de llevar un corsé, se precisan radiografías con el corsé, porque es la única manera de evaluar si el corsé está correctamente realizado (Figura 37). Yo solicito la primera Rx al mes de llevar el corsé y con este estudio le indico al técnico los recortes a realizar, cambios de la altura de los apoyos, grado de empuje, así como el efecto desrotador que deseo en cada curva.
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Fig. 37.- Radiografía PREVIA al tratamiento con 23º y al colocar el corsé se reduce a 9º (radiografía de la derecha), lo que indica un buen efecto corrector del corsé. |
En ocasiones, recibo pacientes que llevan muchos meses con el corsé puesto, que no le hicieron el control radiográfico CON el corsé y al hacérselo muestra una mínima corrección (Figura 38).
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| Fig. 38.- Radiografía SIN y CON CORSÉ (derecha) de una adolescente de 14 años que muestra el nulo efecto del corsé. |
En un paciente escoliótico con corsé, la exploración clínica pierde sensibilidad, ya que el corsé va mejorando la estética por la presión que realiza sobre la convexidad, por lo que alterno las evaluaciones clínicas con las radiográficas.
EN RESUMEN, la exploración clínica (semiología) del plano frontal de la columna vertebral permite:
A.- Seleccionar los pacientes/clientes que precisan estudio radiográfico inicial.
B.- Correlacionar adecuadamente los hallazgos de las radiografías con la exploración clínica, detectando las falsas escoliosis por haber adoptado una incorrecta postura en la sala de Rx (Figura 38).
C.- Reducir considerablemente el número de radiografías para su seguimiento, intercalando revisiones sólo con exploración clínica y otras con radiografías.
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| Fig. 38.- Radiografía que simula una escoliosis de 20º al estar realizada con una inclinación de la columna de esta escolar (FALSA ESCOLIOSIS). A la derecha, la radiografía en su postura habitual sin “torcerse” en la sala de rayos. |
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