Las deformidades de los dedos son patologías frecuentes que afectan a la forma de andar, producen dolores con frecuencia (metatarsalgias) y dificultan el uso de muchos zapatos.
Existen multitud de técnicas quirúrgicas descritas de cirugía convencional, para las que se precisa una incisión de la piel más o menos grande y se realiza el alineneamiento de los huesos, cortándolos (osteotomías), seccionando la cápsula (capsulotomía) y los tendones ( tenotomías). Las osteotomías (corte del hueso) suelen precisar un sistema de fijación con un metal (osteosíntesis) o suelen requerir una inmovilización de varias semanas. El post-operatorio de las técnicas clásicas es con frecuencia doloroso.
La “CIRUGÍA MÍNIMAMENTE INVASIVA” o técnica MIS, consiste en la realización de parecidos procedimientos quirúrgicos sobre los huesos, tendones y la cápsula, pero a través de pequeños portales (aproximadamente de 3 mm). Gracias a un instrumental especial permite la corrección de muchas deformidades. Es conocida popularmente como “Cirugía con LÁSER”.
Esta técnica NO necesita de isquemia (en la cirugía convencional habitualmente se exprime la sangre y se pone un torniquete para que no circule la sangre por esa pierna mientras dure la intervención quirúrgica). La anestesia suele ser REGIONAL (sólo se infiltra en el tobillo) o LOCAL. La deambulación puede realizarse desde el PRIMER DÍA (restringida). Precisa el uso de un ZAPATO CON SUELA RÍGIDA y cambiar el vendaje con una periodicidad semanal.
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